+34918160238 [email protected]

Cuando escuché el concepto de los 12 pasos de la intimidad por primera vez, me empezaron a cuadrar muchas cosas – algunas lógicas, otras no tanto. En general, se trata de que primero hay que conocerse durante varias fases, y luego se puede estrechar la relación cada vez más.

En este artículo, me gustaría dar un resumen en Español de un artículo de Britt Schwartz, quien traduce ese concepto a un ámbito digital – a las 9 fases de la «intimidad digital», por lo que nos sirve para el marketing de productos y servicios:

  1. Del ojo a la marca:
    El cliente potencial ve el logo, un anuncio, la imagen de la marca.
  2. Del cerebro a la marca:
    Se reconoce la marca como algo que merece atención – el cerebro empieza a analizarlo.
  3. Del cerebro al pensamiento:
    Una vez analizado, el cerebro empieza a preguntarse: ¿Es relevante para mi? ¿Me puede ayudar?
  4. Del pensamiento al interés:
    El cerebro ha confirmado la relevancia, ahora empieza a evaluar la necesidad real de lo anunciado.
  5. Del interés a la acción:
    Al cerebro le gusta lo que ve lo suficiente como para pasar a la acción. El usuario hace click en una llamada a la acción (Call to action) para informarse mejor, y tal vez sigue la marca en redes sociales.
  6. De la acción a la inversión:
    El usuario encontró información relevante y está listo para invertir – tiempo, dinero, o datos.
  7. De la inversión a la relación:
    Después de invertir tiempo, datos, o dinero, el usuario empieza una relación con la marca mediante la compra.
  8. De la relación al amigo:
    Si todo va bien, la marca ya no es una marca o compañía – es un amigo muy conocido, al que le permitimos que se mueva libremente por el espacio digital del usuario.
  9. Del amigo al embajador:
    Si el usuario ha recibido suficiente valor de la marca, se convierte en «embajador», recomendando la marca y sus productos o servicios a sus amigos, compañeros y seguidores.

Importante:

Igual que en el concepto de origen de los 12 pasos de intimidad, es posible que se comprime todo en 5 minutos – o 5 años. También es posible que se salte alguno de los pasos, o que se compriman dos pasos en uno – pero siempre ten en cuenta que hay que pasar poco a poco a acercarse a la marca, no de golpe.

Ten en cuenta que:

  • nunca un usuario que no ha procesado tu marca y ha determinado si es relevante, comprará tu producto.
  • nunca alguien que acaba de conocer tu marca, se convertirá en embajador de ella.
  • nunca alguien que no sabe si es relevante para él/ella, comprará tu producto.
  • la inversión en tu marca no siempre es dinero – puede ser también tiempo (el usuario intenta conocerte mejor) o datos (petición de tu newsletter, descarga de un ebook tras rellenar sus datos, etc.)

Ahora estoy casado, pero de haberle pedido matrimonio a mi mujer el día de conocerla, y sin que ella con su cerebro determinara si soy relevante o no … no tengo claro si hubieramos salido igual 😉

¡Las fases importan!

PD: Si quieres saber si lo que estás haciendo en tu marketing va por buen camino, creo que te interesará una «Auditoría 99» y saldrás de dudas.